Como evitar las plagas de miriápodos
Características generales
Los Milpiés son
artrópodos que pertenecen a
clase de Miriápodos, los
ejemplares vistos en vuestras viviendas pertenecen al Orden Diplópodos, familia Iúlidos. Se puede
determinar la especie con fotografías mejores.
Presentan el cuerpo dividido
en dos regiones, la cabeza y el tronco. La cabeza posee un par de cortas antenas, ojos compuestos y las piezas bucales, estando las mandíbulas muy modificadas como instrumentos excavadores en
algunas especies. El tronco posee muchos segmentos y la mayoría llevan
dos pares de patas (de donde deriva su nombre científico), excepto el primero y
el último, que no tienen, y el segundo, tercero y cuarto, que solo llevan un
par de patas cada uno.
Algunos diplópodos poseen una
hilera de glándulas
en los costados que segregan sustancias químicas pestilentes e irritantes cuando
son molestados, que pueden producir erupciones en la piel humana; ello puede ir
acompañado de actitudes defensivas, tales como enroscarse en forma de bola o
espiral. Liberan pequeñas cantidades de productos tóxicos y al contacto solo
las personas más sensibles a estas sustancias pueden sufrir enrojecimiento e
irritación en la piel.
Ecología
Los diplópodos huyen de la
luz y prefieren los lugares cálidos y húmedos. La mayoría son negros, grises o
parduzcos.
El control efectivo de los
milpiés incluye la retirada de los escombros y desbrozado de jardines y
solares, el sellado de grietas en los cimientos y la creación de una barrera
protectora en el perímetro de la casa.
Para realizar el control
químico de milpiés podemos utilizar algunos biocidas especiales y ecológicos;
es decir que con el empleo de vinagre blanco, como repulsivo, podemos obtener buenos resultados. La
invasión disminuye e incluso se detiene. Por fortuna, el problema relacionado
con milpiés solo es temporal. Los milpiés suelen desaparecer por sí solos en
dos o tres semanas.
Para su erradicación se puede
utilizar un producto diatomáceo de tierra en polvo hecho de algas, puede servir
de barrera y control de los diplópodos. Su acción es primitiva: el fino polvo
parece suave solo para humanos, puesto que los insectos lo perciben como granos
con borde afilado. Pueden tratar de comerlo, inhalarlo o solo pasar sobre ellos
en cualquier caso los diatomáceos de tierra los deshidratarán.
Para recogerlos se puede utilizar
una aspiradora o retirarlos barriendo y siempre se debe utilizar guantes.
Podemos comprar trampas de
milpiés, tienen los costados inclinados y están diseñadas con una luz en el
centro que los atrae hacia ella. De esta manera, los milpiés son atraídos por
la luz y trepan en la trampa, pero no pueden salir.
Otra alternativa es hacer una
trampa de milpiés por nuestra cuenta, conectando dos botellas pequeñas de
plástico e inserta un tubo pequeño de
plástico. Coloca un poco de fruta en una de las botellas para que sirva de cebo
para los milpiés. Los milpiés pasarán a través del tubo y caerán en las
botellas sin poder salir de ellas luego.
La última forma ya comentada
anteriormente para erradicarlos, puede ser
esparciendo tierra de diatomeas o ácido bórico en el suelo alrededor de los solares,
haciendo de barrera. Con ambos productos se harán cortes microscópicos que
deshidratarán y matarán a los milpiés. El ácido bórico también actúa como un
veneno estomacal que mata a los milpiés.
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