jueves, 21 de mayo de 2020


Como evitar las plagas de miriápodos

Características generales
Los Milpiés son artrópodos que pertenecen a clase de Miriápodos, los ejemplares vistos en vuestras viviendas pertenecen al Orden Diplópodos, familia Iúlidos. Se puede determinar la especie con fotografías mejores.
Presentan el cuerpo dividido en dos regiones, la cabeza y el tronco. La cabeza posee un par de cortas antenas, ojos compuestos y las piezas bucales, estando las mandíbulas muy modificadas como instrumentos excavadores en algunas especies. El tronco posee muchos segmentos y la mayoría llevan dos pares de patas (de donde deriva su nombre científico), excepto el primero y el último, que no tienen, y el segundo, tercero y cuarto, que solo llevan un par de patas cada uno.
Algunos diplópodos poseen una hilera de glándulas en los costados que segregan sustancias químicas pestilentes e irritantes cuando son molestados, que pueden producir erupciones en la piel humana; ello puede ir acompañado de actitudes defensivas, tales como enroscarse en forma de bola o espiral. Liberan pequeñas cantidades de productos tóxicos y al contacto solo las personas más sensibles a estas sustancias pueden sufrir enrojecimiento e irritación en la piel.

Ecología
Los diplópodos huyen de la luz y prefieren los lugares cálidos y húmedos. La mayoría son negros, grises o parduzcos.
En los jardines y zonas urbanas, sin embargo, ciertas especies están consideradas como plaga.
El control efectivo de los milpiés incluye la retirada de los escombros y desbrozado de jardines y solares, el sellado de grietas en los cimientos y la creación de una barrera protectora en el perímetro de la casa.
Para realizar el control químico de milpiés podemos utilizar algunos biocidas especiales y ecológicos; es decir que con el empleo de vinagre blanco, como repulsivo,  podemos obtener buenos resultados. La invasión disminuye e incluso se detiene. Por fortuna, el problema relacionado con milpiés solo es temporal. Los milpiés suelen desaparecer por sí solos en dos o tres semanas.
Para su erradicación se puede utilizar un producto diatomáceo de tierra en polvo hecho de algas, puede servir de barrera y control de los diplópodos. Su acción es primitiva: el fino polvo parece suave solo para humanos, puesto que los insectos lo perciben como granos con borde afilado. Pueden tratar de comerlo, inhalarlo o solo pasar sobre ellos en cualquier caso los diatomáceos de tierra los deshidratarán.

Para recogerlos se puede utilizar una aspiradora o retirarlos barriendo y siempre se debe utilizar guantes.

Podemos comprar trampas de milpiés, tienen los costados inclinados y están diseñadas con una luz en el centro que los atrae hacia ella. De esta manera, los milpiés son atraídos por la luz y trepan en la trampa, pero no pueden salir.
Otra alternativa es hacer una trampa de milpiés por nuestra cuenta, conectando dos botellas pequeñas de plástico  e inserta un tubo pequeño de plástico. Coloca un poco de fruta en una de las botellas para que sirva de cebo para los milpiés. Los milpiés pasarán a través del tubo y caerán en las botellas sin poder salir de ellas luego.
La última forma ya comentada anteriormente para erradicarlos, puede ser  esparciendo tierra de diatomeas o ácido bórico en el suelo alrededor de los solares, haciendo de barrera. Con ambos productos se harán cortes microscópicos que deshidratarán y matarán a los milpiés. El ácido bórico también actúa como un veneno estomacal que mata a los milpiés.

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